Incluso en condiciones precarias de salud, Aurelio siguió trabajando hasta el final. Solo hace dos semanas veíamos las pruebas corregidas de su contribución al Homenaje a Jon Juaristi, un notable trabajo dedicado a «Los hombres de negro en la narrativa de tradición oral mexicana». Y también hasta el final fue difícil seguir su ritmo y estar al día de las incesantes publicaciones de Aurelio en sus campos de trabajo más queridos y frecuentados: el Romancero, Cervantes, el teatro del Siglo de Oro.

Aurelio González en la Fundación Ramón Menéndez Pidal con Diego Catalán, J. Antonio Cid,
Ana Valenciano, Beatriz Mariscal y Suzanne Petersen. (Foto de Ana Valenciano).

Aurelio González y J. Antonio Cid, presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal.
(Foto de Ana Valenciano).

Mexicano de raíces asturianas, que siempre conservó vivas y tuvo muy presentes, Aurelio González llevó a cabo su labor investigadora y docente en la UNAM y en el Colegio de México. No fue Aurelio, sin embargo, un puro profesor y estudioso «de aula y despacho». Además del trabajo de campo y de su actividad como organizador de publicaciones, congresos y encuentros científicos, que le dieron motivo para disfrutar de su afición a viajar, Aurelio supo, por ejemplo, combinar su atención a la teoría dramática de la comedia española con la praxis de la puesta en escena, como regidor y director teatral en representaciones a cargo de grupos que él mismo fomentó y adiestró.

El Romancero hispánico fue el vínculo más duradero y estrecho que unió a Aurelio González con quienes en España se interesaban por la poesía narrativa tradicional, y más en concreto con quienes trabajaban en el Seminario-Instituto Menéndez Pidal y posteriormente en la Fundación Ramón Menéndez Pidal. Aurelio fue uno de los miembros «fundadores» y de los más asiduos asistentes a los Cursos teórico-prácticos del Romancero que Diego Catalán organizó en Segovia a partir de 1980. Los cursos se completaban con campañas de encuesta en regiones de toda la península, que permitieron a quienes participaron en ellas conocer una España con una vida rural todavía viva y rica, pero que se vaciaba y desvanecía a marchas forzadas. De allí surgió también una comprensión del Romancero como un género de poesía colectivo y «artesanal», en donde no se disociaban los textos del Romancero «viejo», el de los siglos XV-XVI, de los testimonios orales que han llegado hasta nuestros días. En aquellos cursos lo teórico se daba la mano con lo vivencial; y en varios años de continuidad se tejieron fuertes lazos profesionales, científicos y de amistades que para Aurelio fueron sin duda importantes.

En julio de 1982, Aurelio González encuesta, acompañándola en su camino, a la extraordinaria romancerista María Porfirio, de 61 años, que lleva a pastar las vacas en el campo. Foilebar (O Incio, Lugo). (Foto de Flor Salazar).

Aurelio González, Teresa Meléndez y Elvira Ramini abordan a un grupo de mujeres sentadas al sol, aprovechando un escenario ideal para recoger romances, 1982. (Foto de Flor Salazar).

Aurelio González y Teresa Meléndez grabando y anotando la treintena larga de romances (a más de otras canciones para-romancísticas) que les cantó María Porfirio. (Foto de Flor Salazar)


Aurelio González, que ya se había interesado por el Romancero gracias al magisterio de Mercedes Díaz Roig, realizó bajo su dirección su tesis doctoral (Formas y funciones de los principios en el Romancero viejo, 1981, ed.: México: UNAM, 1984) y colaboró con ella en la edición del Romancero tradicional de México (México: UNAM, 1986).

Es muy cierto que la biografía esencial de un filólogo o historiador literario viene dada ante todo por su obra, pero para quienes conocieron a Aurelio González no es posible separar esa obra de la cordial y empática humanidad de un estudioso que disfrutó ocupándose de los romances populares o de las comedias de Lope, y que puso todo de su parte para que otros lectores compartieran ese disfrute. En suma, un humanista a caballo entre las dos orillas del Atlántico que supo convertir los intereses comunes y la relación con colegas o alumnos en actividad placentera, en amistad.

Sin pretensión alguna de exhaustividad, y para dar una simple idea de la amplitud y variedad de sus aproximaciones al Romancero, indicamos algunos de sus trabajos publicados a lo largo de más de treinta años:

—«El motivo como unidad narrativa mínima en el Romancero”, El Romancero. Tradición y pervivencia a fines del siglo XX. Actas del IV Coloquio Internacional sobre el Romancero (1989), 51-55.

—«¿Existen ‘versiones’ en el Romancero nuevo?», Homenaje a Margit Frenk (Mexico: UNAM, 1989), 111-120.

—«Una lectura heterodoxa del romance de Rosaflorida», en Heterodoxia y ortodoxia medieval (México: UNAM, 1992), 73-81.

—«Hacia una caracterización del romancero rústico de los siglos de oro», Reflexiones Lingüísticas y Literarias, México, II (1992), 87-112.

—«Tradicionalización del romance de La difunta pleiteada», ACIH, XI (1994), V, 33-44.

—«La aparición y El quintado. Renovación y conservación a través del cruce», De balada y lírica. Actas del Tercer Coloquio Internacional sobre el Romancero, I (1994), 345-357.

—«Caballeros, pajes y escuderos en el Romancero viejo», Palabra e imagen en la Edad Media (Actas de las IV Jornadas Medievales) (México: UNAM, 1995), 395-406.

—«La permanencia de algunos motivos narrativos en el romance de Belardo y Valdovinos», Studia Hispanica Medievalia, III (B. Aires, 1995), 69-77.

—«La complejidad del romance de la Muerte del Maestre de Santiago”, Caballeros, monjas y maestros en la Edad Media (Actas de las V Jornadas Medievales) (México: UNAM, 1996), 47-55

—«Romances viejos. De lo épico a lo novelesco», en Edad Media: marginalidad y oficialidad (México: UNAM, 1998), 77-93.

—«Fórmulas en el romancero: elementos significativos», ACIH, XIII (2000), I, 134-140.

—«El corrido del siglo XX: caracterización novelesca del héroe”, AdL, 38 (2000), 503-522.

—«Tópicos caracterizadores épicos y novelescos en el Romancero viejo”, Actas del VIII Congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, I (2000), 857-868.

—«Mecanismos de pervivencia de temas históricos del romancero medieval», Studia in honorem Germán Orduna (Alcalá: Univ. de Alcalá, 2001), 299-315.

—«Poética del romancero: fórmulas y tópicos», Actas del IX Congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval (A Coruña, 2005), II, 409-422.

—«El Romancero hispánico», Temas de literatura medieval española (México, 2006), 63-74.

—«Fórmulas y motivos: construcción poética del romancero», ACIH, XV (2007), I, 513-527.

—«Normatividad en el romancero viejo», Medievalismo en Extremadura [Actas del XII Congreso Internacional de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval] (2009), 139-149 [319-329 en ed. electrónica]:

—«Motivos caracterizadores en el Romancero viejo», Actas del XIII Congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, II (2010), 929-938.

—«Fórmulas, estructuras formularias y motivos en torno a «estar» en el Romancero Viejo”, Estudios de Literatura Medieval: 25 años de la AHLM [Actas del XIV Congreso Internacional de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval] (Murcia: Univ. de Murcia, 2012), 479-488.

—«Tópico y variación: presentación de personajes femeninos en el Romancero en América», Miscelánea de estudios sobre el Romancero. Homenaje a Giuseppe Di Stefano (Sevilla: Univ. de Sevilla, 2015), 295-310.

—«Temas y recursos de los romances de Gabriel Lobo Lasso de la Vega”, Edad de Oro, XXXII (2013), 177-197.

—«Cercada está Santa Fe. Dobles versiones de un romance histórico: variación en la tradición manuscrita e impresa», Variación y testimonio único. La reescritura de la poesía (Alacant: Universitat d´Alacant, 2017), 141-157.

Aurelio extendió su interés a otros géneros orales, básicamente la lírica popular, y se le deben trabajos como:

Bibliografía descriptiva de la poesía tradicional y popular de México, coord., con Magdalena Altamirano, Enriqueta Garza de Fierro, Jas Reuter, y Mercedes Zavala (México: El Colegio de México, 1993)

La copla en México, edición (México: El Colegio de México, 2007)

—«Los términos del amor en coplas mexicanas», De la canción de amor medieval a las soleares (Actas del Congreso Internacional Lyra minima oral III (Sevilla: Fundación Machado y Universidad de Sevilla, 2004), 409-418.

El medievalismo, en el sentido más amplio, tuvo en Aurelio González uno de sus más eminentes cultivadores en México. A trabajos individuales como

—Bibliografía descriptiva básica de la cultura medieval (México: UNAM, 2004)

—«La imagen de la dama cortés«, Voces de la Edad media (México: UNAM, 1993), 139-155.

—«Los sentimientos del Cid», Olivar, VIII (2007), núm. 10, 107-118,

debe sumarse su continuada labor en la organización de las «Jornadas Medievales» y otros encuentros, y la publicación de las correspondientes actas:

Heterodoxia y ortodoxia medieval. Actas de las Segundas Jornadas Medievales, ed. C. Abellán. C. Company, A. González, L. Van der Walde (México: UNAM, 1992)

Voces de la Edad Media, ed. Concepción Company, Aurelio González, Lillian von der Walde y Concepción Abellán (México: UNAM, 1993) [

Caballeros, monjas y maestros en la Edad Media, Actas de las V Jornadas Medievales, ed. A. González y L. von der Walde Moheno (México: UNAM, 1996)

Discursos y representaciones en la Edad Media. Actas de las VI Jornadas Medievales, noviembre 1996, ed. C. Company, A. González, & L. Van der Walde Moheno (México: UNAM, 1999).

Edad Media: marginalidad y oficialidad, ed. A. González y L. von der Walde Moheno (México: UNAM, 1998).

Visiones y crónicas medievales. Actas de las VII Jornadas Medievales. ed. A. González, L. Van der Walde, C. Company (México: UNAM, 2002)

Caballeros y libros de caballerías, ed. Aurelio González & María Teresa Miaja de la Peña (México: UNAM, 2008).

A la espera de que alguno de sus más directos colaboradores mexicanos elabore y publique próximamente la bibliografía completa de Aurelio González (tarea no sencilla, dada su abundancia y dispersión) baste indicar aquí algunas de las contribuciones a sus otros grandes amores en las letras hispánicas: Cervantes y el teatro áureo:

—«Doble espacio teatral en El gallardo español de Cervantes», El escritor y la escena (1993), 95-103.

—«Cervantes y los temas del Romancero nuevo», Actas III-CIAC (1993), 609-616.

—«El juego escénico de La gran sultana», El escritor y la escena, IV. Homenaje a Alfredo Hermenegildo (Ciudad Juarez: Univ. Aut. de Ciudad Juárez, 1996), 103-109.

—«Las acotaciones en una comedia de santos en el Nuevo Mundo: El rufián dichoso de Cervantes», Mira de Amescua en candelero: Actas del Congreso Internacional sobre Mira de Amescua…, II (Granada: Univ., 1996), 211-222.

—«Caracterización de personajes en el teatro cervantino», Texto y representación en el teatro del Siglo de Oro (México: El Colegio de México, 1997), 11-21.

—«El proyecto teatral de las comedias de Cervantes», El escritor y la escena, V (Ciudad Juárez: Univ. Autónoma, 1997), 79-85.

—«El disfraz en las comedias cervantinas», Actas del III Congreso Internacional de la Asociación de Cervantistas (Palma de Mallorca: Univ. de les Illes Balears, 1998), 583-589.

—«Espacio y movimiento en el teatro cervantino: El laberinto de amor”, Actas del IV Congreso… AISO (Alcalá: Univ., 1998), 735-739.

—«Las Comedias: el proyecto dramático de Cervantes», en Cervantes 1547-1997. Jornadas de investigación cervantina (México: El Colegio de México, 1999), 75-85.

—«Dramaturgia barroca en las comedias de Cervantes», Olivar, I (2000), núm. 1, 83-102.

—«Algunas características de las acotaciones teatrales cervantinas y su edición», Incipit, XXV-XXVI (2005-2006), 283-303.

—«El vestuario teatral de las comedias cervantinas», El Siglo de Oro en escena. Homenaje a Marc Vitse (Toulouse: PUM, 2006), 395-404.

—«Formas y funciones del Romancero en el Quijote», Edad de Oro, XXV (2006), 275-293.

—«Ilusión y engaño en el teatro cervantino», Locos, figurones y quijotes en el teatro de los Siglos de Oro. Actas selectas del XII Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro (Almagro: UCLM, 2007), 207-219.

—«El cervantismo y Eulalio Ferrer», BBMP, LXXXV (2009), 661-663.

—«La multiplicación de tramas en las comedias cervantinas», BBMP, XCII (2016), 173-185.

—«Los personajes teatrales femeninos: El tratamiento cervantino», 25 años de la AITENSO. Homenaje a Francisco Ruiz Ramón (Ciudad Juarez: Univ. Autónoma de Ciudad Juárez, 2017), 11-36.

***

—«La construccion del espacio teatral en El anzuelo de Fenisa», El escritor y la escena, III. Homenaje a Francisco Ruiz Ramón (Ciudad Juárez: Univ. Autón. de Ciudad Juárez, 1995), 173-186.

—AA. VV., Texto y representación en el teatro del Siglo de Oro, ed. Aurelio González (México: El Colegio de México, 1997)

—«Construcción teatral del festejo barroco: Los empeños de una casa de sor Juana», ALEUAl, núm. 13 (1999), 117-126.

—«Lope: construcción de espacios dramáticos», “Otro Lope no ha de haber”. Atti del Convegno Internazionale su Lope de Vega, II (Bologna: Alinea, 2000), 23-36.

—«Realidad y apariencia: juego dramático de La dama boba», CTC, núm. 17 (2002), 151-160.

—AA. VV., Calderón 1600-2000. Jornadas de investigación calderoniana, ed. Aurelio González (México, El Colegio de Mexico (Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios), Fondo Eulalio Ferrer, 2002) [contribuciones de Germán Vega García-Luengos, J. Enrique Duarte, Aurelio González, Susana Hernández Araico, Martha Elena Venier, Juan Manuel Escudero, Margo Glantz, A. Robert Lauer, Lilian von der Walde Moheno].

—AA. VV., Estudios del teatro áureo: texto, espacio y representación. Actas selectas del X Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro, ed. Aurelio González, Serafín González, Mª Teresa Miaja de la Peña, Lillian von der Walde Moheno (MÉXICO: Univ. Autónoma Metropolitana-El Colegio de México-AITENSO, 2003)

—«La palabra y el gesto de amor en obras de Lope”, Amor y erotismo en el teatro de Lope de Vega. Actas de las XXV Jornadas de teatro clásico, Almagro, 9-11 julio de 2002 (Almagro: Univ. de Castilla-La Mancha, 2003), 85-107.

—«La creación del espacio: mecanismo dramático en el teatro del Siglo de Oro», Edad de Oro Cantabrigense. Actas del VII Congreso de la A.I.S.O. (Madrid: Iberoamericana/Vervuert, 2006), 61-75.

—«De la palabra a la escena en tres comedias de Calderón [La dama duende, Mañanas de abril y mayo, Casa con dos puertas]», La dramaturgia de Calderón: técnicas y estructuras. Homenaje a Jesús Sepúlveda (Madrid: Univ. de Navarra—Iberoamericana-Vervuert, 2006), 229-248.

—«Estructura dramática de Mañana será otro día de Calderón», Anuario Calderoniano, I (2008), 165-181.

—«La comicidad escénica en el teatro breve calderoniano: La casa holgona, Las Carnestolendas y La garapiña», Anuario Calderoniano, 3 (2010), 155-171.

—«Las bizarrías de Belisa: personajes y relaciones», Compostella Aurea. Actas del VIII Congreso de la AISO, III (Santiago de Compostela: Univ., 2011), 225-234.

—«Personajes femeninos en el teatro de Lope: pasión e inteligencia», Diferentes y escogidas. Homenaje al profesor Luis Iglesias Feijoo (Madrid: Iberoamericana, 2014), 195-211.

—«Una cala en las mojigangas de Calderón: texto y representación», Anuario Calderoniano, 7 (2014), 149-165.

Sería imposible hacerse cargo de publicaciones de otros ámbitos y otra índole, como el dedicado a «El hispanismo en México» (Boletín. de la Fundación Federico García Lorca, XV (2003), núms. 33-34, págs. 125-131), o las muy numerosas reseñas que publicó en la Nueva Revista de Filología Hispánica y en Medievalia.


Jesús Antonio Cid, 20-XI-22
Presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal