Jesús Bustos ha fallecido en Madrid el pasado 11 de noviembre.

La Fundación Ramón Menéndez Pidal tiene una especial deuda de gratitud con quien fue su Secretario General (1998-2008) y Presidente (2010-2012), y patrono hasta el día de su muerte.

El buen hacer, la generosidad, la discreción, una profunda bondad, sumadas a su excelencia profesional como filólogo, investigador y profesor, y su capacidad de gestión, fueron decisivas para que la Fundación superase momentos especialmente difíciles.

Jesús Bustos fue lo más opuesto que pueda imaginarse a la figura del intelectual confinado al mundo cerrado de unos saberes, por venerables que sean, exclusivos o excluyentes. Como hombre comprometido con la universidad y la enseñanza, y con la realidad social de un país al que amó apasionadamente, Jesús Bustos vivió siempre a ras de tierra, y a pie de obra.

Quienes tuvimos el privilegio de disfrutar de su magisterio, su compañía, y su estímulo, nos sentimos hoy disminuidos, con un sentimiento de orfandad. Echaremos muy en falta su claridad y vehemencia en conversaciones o casi improvisados discursos sobre la lengua española, sobre Juan de Valdés y La lozana andaluza, sobre la situación política, Cataluña…, y también sobre la mejor manera de preparar una paella, sobre la mejor ruta, y las mejores paradas, en un viaje de Madrid a su Almería natal, o acerca de los penúltimos desatinos en la enseñanza de la lengua en Andalucía.

Para sus colegas, compañeros y amigos de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, aunque nada pueda quitarnos el dolorido sentir, el recuerdo de Jesús Bustos es y será una presencia permanente y vitalizadora.

Jesús Antonio Cid Martínez
Presidente de la Fundación Ramón Menéndez Pidal